Cuando vemos que los perros se comen sus heces, podemos tener la idea de que es antinatural. Aunque en algunos casos sea hasta normal, lo peor no es tanto que a nosotros, humanos, nos abomine, sino que tiene una serie de riesgos. Tanto para su salud físical y mental, como para la tuya.
Coprofagia es el nombre técnico que se da a la acción de comer heces. Muchos perros lo hacen en algún momento de su vida, aunque por motivos diferentes.
Por eso, desde Adiestrar Perros queremos explicarlos para que sepas en qué fijarte y tengas más claro si debes tomar medidas.

¿Por qué los perros se comen sus heces?

Causas médicas

  • Enfermedades
  • Presencia de parásitos
  • Trastornos digestivos
  • Irritación del intestino
  • Déficit de vitaminas o minerales
  • Problema en la flora intestinal

Causas alimentarias

  • Alimentación de mala calidad, mal adaptada o demasiado rica
  • Dietas hipocalóricas
  • No se siente saciado
  • Que esté tomando fármacos que aumenten su apetito
  • Heces muy apetecibles para el perro (gatos, herbívoros, …)
  • Déficit de enzimas digestivas.

Causas psicológicas

  • Aburrimiento, estrés, depresión o ansiedad
  • Por falta de estimulación y soledad
  • Para llamar la atención
  • Por uso del castigo por parte del propietario, que refuerza la conducta

Limpieza

  • Aprendizaje de la madre (imitación).
  • Un espacio demasiado pequeño
  • Por falta de higiene en el hogar

 

¿Qué factores lo motivan?

Instinto

Las madres de los cachorros pueden lamer o comerse las heces de sus cachorros de forma instintiva. Además de mantener la limpieza del lugar, hay bastante consenso en que era una manera de evitar a los depredadores potenciales.
Muchos cachorros aprenden a hacerlo, y no es raro ver que perros se comen sus heces de adultos. Puede aparecer entre los 4 y los 9 meses de edad, y empeorar a partir del año. Eso es probable que suceda si no tienen un espacio limpio, ya que lo limpiarán ellos mismos.
Tampoco es extraño verlos comer heces de otros animales. Si tienes un gato, puedes haber visto que tu perro no se aleja mucho del arenero. En general, esto se atribuye a la dieta alta en proteínas de los gatos, que a los perros les encanta.

Revisa su bolsa de comida, y asegúrate de que tiene una proporción adaptada a sus necesidades.

 Hambre y obsesión por la comida

Un perro que ha sufrido situaciones de abandono, hambre o malnutrición comerá lo que encuentre. Otros, bien alimentados y sin grandes traumas, tienen un hambre insaciable, cosa que podría deberse –o no- a alguna enfermedad, como por ejemplo, la diabetes.
En general, los perros no regulan muy bien su hambre y podrían comer cualquier bocado apetecible en grandes cantidades, cosa que deberías evitar para prevenir problemas como la obesidad, los empachos o la torsión gástrica.

Mientras algunos sostienen que la coprofagia está causada por la falta de algún nutriente, la mayoría de los veterinarios opina lo contrario. Pero no olvides que la alimentación de los perros debe componerse de más proteínas que cereales.

 Ansiedad, miedo o estrés

El miedo o un nivel alto de estrés también puede hacer que un perro se coma sus heces. En algunos casos pueden encontrar un efecto tranquilizante en hacerlo. Una situación clásica es la de castigar a un perro por defecar donde no debe. Castigo que asociará a la presencia de las heces, y que lo llevarán a “eliminar la evidencia” de la manera más sencilla para evitar un nuevo castigo: comiéndosela.

Observa dónde y cuándo defeca. Tal vez lo que debes hacer es enseñarle a que solo lo haga en exteriores, para evitar esa asociación.
Más ejercicio y paseos más largos pueden romper el hábito si no está muy arraigado y si se debe al estrés.

Enfermedad

Cuando un perro se come sus heces, también puede ser por enfermedad. Un síntoma de algunas enfermedades es un mayor apetito o la ingesta de cosas inapropiadas. Una enfermedad que cambie la consistencia o el olor de sus heces puede provocar que un perro se las coma. También se ha constatado que perros mayores con demencia o con enfermedades cerebrales lo hacen, como parte de la confusión y desorientación que estas provocan.

En cualquier caso, que un perro empiece a comer heces repentinamente es una buena razón para ir al veterinario.

¿Cuáles son los riesgos?

El riesgo de que un perro coma sus heces generalmente no es grande. Sin embargo, las bacterias y los parásitos presentes en las heces sí que pueden transmitirse a humanos y a otros animales en contacto con su boca o su saliva.

Más peligroso es si come las heces de algún otro animal, pues está el riesgo de que ingiera los huevos de algún parásito intestinal o alguna bacteria externa que le cause enfermedades serias, incluso transmisibles a humanos. Y si es costumbre, es importante que tu veterinario de confianza le haga análisis fecales con frecuencia.

El aliento desagradable puede reducirse con una buena higiene dental, pero es realmente importante identificar la causa del hábito, y no poner parches a la espera de que algo suceda. Un etólogo canino podrá ayudarte con eso.

 

¿Cómo evitar que tu perro se coma sus heces?

Si has podido descartar las causas médicas de que tu perro coma heces, lo más probable es que tengas que fijarte en su comportamiento. Porque comer heces es una conducta autorreforzada y puede ser difícil de revertir.

  • Mantenlo alejado de las heces en la calle – mucha gente no las recoge y las sigue habiendo.
  • Recoge rápidamente las suyas para evitar tentaciones. ¡Cuidado con las distracciones!
  • Si ves que su atención se dirige a sus heces justo después de defecar, dirígela a otra cosa con un “¡Mira!” y dale un premio. Tal vez es buen momento para trabajar órdenes de distracción y / o de rechazo de comida u otros estímulos.
  • Recógelas y elimínalas inmediatamente.
  • Hay productos que puedes añadir a la comida de tu perro, y que harán que sus heces huelan peor y le resulten menos apetecibles. Consulta con tu veterinario cuáles son los más aptos para tu perro.

Formas de prevenirlo y eliminar el hábito

  • Visitar al veterinario para hacer los análisis pertinentes.
  • Darle comida adaptada, de buena calidad y en varias tomas.
  • Un suplemento con probióticos y enzimas digestivas.
  • Un suplemento de fibra.
  • Desparasitación.
  • Estimulación ambiental. Asegúrate de que reciba suficientes estímulos de su entorno físico y social.
  • Solucionar el estrés, la ansiedad o la depresión.
  • Cambio de conduta del propietario. No lo persigas o lo castigues. Puedes estar fomentando la conducta o, peor aún, rompiéndole el corazón. Recuerda que un perro no asocia las cosas sino por su consecuencia inmediata.
  • Mantener una buena higiene de su sitio. Si el sitio que ocupa el perro (terraza, balcón, …) está sucio, es posible que se coma sus heces para mantenerlo limpio.
  • Si tienes un gato, pon su arenero en un sitio inaccesible.
  • Darle un espacio más grande. Si el espacio donde dejas a tu perro es demasiado pequeño, es posible que se coma sus heces para mantenerlo limpio.
  • Entrena su obediencia para tener un buen control de tu perro y evitar que se coma sus heces.

Como has podido ver, no es del todo extraño ver que los perros se comen sus heces. Más bien, está sujeto a distintos factores que muchas veces se escapan de nuestra comprensión. Identificar las causas es indispensable para corregir el hábito de forma efectiva, y eso no siempre es fácil. En este caso, la corrección de conducta tendrá efectos positivos en su salud y reducirá los riesgos dentro de casa.
Además, eliminar el mal aliento y los olores desagradables os acercará más, cosa que mejorará notablemente vuestra relación.

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