El celo es el indicador de madurez sexual, y no es del todo exclusivo de las hembras. Es sorprendente que se hable tan poco del celo. O no tanto, porque la castración y la esterilización de los perros es una práctica muy habitual. Pero si estás pensando en hacerte con un perro, o su primer celo todavía no ha llegado, es importante saber todo lo que implica la madurez sexual de los perros.

La madurez sexual llega con el primer celo de los perros, sean machos o hembras. Aquí explicaremos cómo funciona para que sepas reconocerlo y anticiparte a lo que implica.

El celo de los perros hembra

Las hembras suelen tener su primer celo hacia los 9 meses. A partir de ahí entran en celo 2 veces al año, cosa que provoca conductas extrañas entre los perros que no están castrados.

No hay período fijo de tiempo, y tiene una duración variable. Cada perra tiene sus tiempos y hay que saber reconocerlos para saber qué esperar en cada momento.

En general los síntomas del celo de las perras incluyen:

  • Vulva hinchada, marcada y visible.
  • Secreción sanguinolenta por la vulva, que empieza en el proestro y se prolonga durante el estro. La explicación, un poco más abajo.
  • Aumento de orina.
  • Mayor exposición de la vulva y desplazamiento instintivo de la cola si hay presión en la zona pélvica.

El celo de los perros hembra ocurre dos veces al año, aunque es parte de lo que se llama ciclo estral. Este ciclo tiene 4 fases.

  • Proestro. Tiene la vulva inflamada y segrega un líquido rosáceo. El sangrado puede durar un par de semanas, aunque la perra no se muestra receptiva para la monta. Podrás saber rápidamente qué perros no están castrados. Suele durar unos 9 días.
  • Estro. Son los días fértiles de la perra, y en ellos se produce un pico en la producción de estrógenos que puede provocar cambios físicos y comportamentales. Está ovulando y receptiva a la monta, por lo que es más probable que se quede preñada. Suele durar entre una semana y media y dos semanas.
  • Diestro. Es el período que coincidiría con el del preñez, en caso de fecundación. Hay una pérdida de interés sexual por parte de la hembra, y en consecuencia, también del macho.
  • Es en esta fase que pueden aparecer otras secreciones ligadas a una infección del útero llamada piómetra. O también pequeños bultos que pueden convertirse en tumores a lo largo de celos posteriores. Si tu perra no está esterilizada, es aconsejable revisar sus mamas y acudir inmediatamente al veterinario si ves alguna secreción extraña.
    Anestro. Período de inactividad sexual, y desaparición de todos los síntomas de celo o de conductas sexuales.

El celo de los perros

El celo de los perros macho

El despertar sexual de los perros machos puede empezar, entre los 6 y los 9 meses, según la raza, el tamaño y otras causas genéticas.

Lo que sucede es que el celo de los machos en constante, y presenta picos cuando detecta que hay perras en celo cerca. Los machos se excitan al oler las feromonas que emiten, y que provocan una respuesta hormonal, instintiva.
Los machos segregan más testosterona, y eso provoca cambios en su comportamiento que pueden ser problemáticos si no están castrados.

Podrás reconocer conductas relacionadas con los picos hormonales de tu perro, como por ejemplo:

  • Marcaje. Cuando un perro alcanza su madurez sexual, empezará a orinar en pequeñas cantidades para marcar territorio.
  • Monta. El perro liberará su tensión sexual montando a personas, perros u otros objetos. No es algo necesariamente malo, y también puede estar relacionado con una sobreestimulación o un nivel alto de excitación. Puedes leer más en este artículo sobre los perros que montan.
  • Territorialidad. Si bien los perros son naturalmente territoriales, es normal que, cuando alcanzan su madurez sexual, hagan más visible la defensa de su territorio, especialmente si hay hembras en celo cerca.
  • Nerviosismo. El perro buscará y seguirá a las hembras en celo que detecte. Y eso a la vez traerá tirones de correa, ladridos y gemidos.

Riesgos

  • Estrés, ansiedad o agresividad. Negarle a tu perro la posibilidad de acercarse a una perra un celo puede generarle estrés e impotencia. La reacción a las feromonas es instintiva y tu perro no entenderá que se lo impidas.
  • Escape. Es frecuente ver perros que escapan en busca de las perras en celo que haya por la zona.
  • Accidentes. Si un perro sale corriendo rápidamente hacia una perra en celo puede causar caídas o, peor aún, accidentes que involucren a terceros.
  • Peleas. No es difícil que dos perros peleen por una hembra en celo. Es más, sucede con frecuencia, aunque muchas veces la pelea no pasa a mayores. Anticípate con este artículo para saber qué hacer si te encuentras con una pelea entre perros.
  • Preñez. Uno de los aspectos que más preocupa a los propietarios de perros es el de la preñez. Si un perro no castrado monta a una hembra durante el estro podría fecundarla, con todas las complicaciones que ello acarrea.

Prevención

No se puede alterar la naturaleza ni los procesos bioquímicos y hormonales. Lo que sí se puede hacer es encauzar los comportamientos instintivos trabajando la gestión emocional, aunque eso no elimina el instinto sexual de los perros que no han sido castrados o que solo han sido esterilizados (diferencia importante).

En general, la castración o esterilización es la mejor forma de prevenir que el celo de los perros te traiga sorpresas, y que eso no degenere en situaciones desagradables. Tanto si tu perro es macho como si es hembra.

Es una decisión difícil – o no tanto. El mejor momento para esterilizar a una perra o para castrar a un macho suele ser una vez que ha alcanzado su madurez física.

Desde Adiestrar Perros, siempre pensamos en el bienestar de los perros, y por eso aconsejamos meditar bien la decisión.

La castración tiene beneficios, pero también presenta inconvenientes para la salud. No es una decisión para tomar a la ligera, y conviene hacerse asesorar por nuestro veterinario, pensando en los pros y contras.
La edad, la raza y el entorno (por ejemplo, si hay presencia de perros de diferente sexo en casa) serán factores que considerar para tomar la decisión correcta.
Esperar a la maduración física del perro o de la perra antes de castrarlo permite evitar enfermedades causadas por una castración precoz. La raza del perro también puede ser determinante, ya que algunas están predispuestas a enfermedades, y la castración aumenta el riesgo de padecerlas.

Enviar Mensaje
1
Déjame un mensaje en Whatsapp