Para los más jóvenes

Para los más jóvenes​

Deja de luchar contra mordiscos, pipis y destrozos… y empieza a disfrutar de esta etapa sin estrés, con confianza y diversión.

Mitad ángel, mitad demonio

Recuerdas cuando lo viste por primera vez…

Pequeño, tranquilo, perfecto.

Pero luego… mordisquea tus pies y manos. Haces unos pasos y pisas un pipí.

Si lo dejas solo llora sin parar. Vuelves y encuentras zapatos rotos, cojines destrozados, alguna que otra sorpresa desagradable.

Todo lo que dejas a su alcance desaparece entre sus dientes, y al atardecer corre por toda la casa, como si se hubiera vuelto loco.

Y tú te preguntas:

¿algún día será un perro tranquilo y obediente o voy a sobrevivir a esto?

Del caos a la calma

Tus manos, brazos y pies empiezan a sanar.

Ya no tienes que andar por casa como en un campo de minas, esquivando pipis y cacas. Tu casa vuelve a oler bien.

Sales de casa… y tu perro se queda tranquilo, esperando a que vuelvas. Sin destrozos. Sin sorpresas.

Ya no necesitas estar pendiente de todo. Te escucha y entiende lo que le pides.

Y lo mejor… empiezas a disfrutarlo de verdad. Lo comprendes, conectas con él y sabes que lo estás haciendo bien.

Tu perro no va a educarse solo. Puedes quedarte así o puedes empezar.

Disfruta la etapa de cachorro, en lugar de sufrirla

La mayoría de la gente espera a que aparezcan los problemas… y entonces intenta solucionarlos. Empezar desde pequeño es prevenir en lugar de arreglar.

Sin darte cuenta, puedes estar cometiendo errores que afectan a la relación con tu perro o que acaban en problemas de comportamiento difíciles de corregir.

Tener ayuda desde el principio no es solo ir más rápido. Es hacerlo bien desde el primer día. Es adaptarse a tu cachorro en concreto, no seguir consejos generales que no funcionan.

Y sobre todo… es disfrutar de esta etapa como debería ser.

Cómo sobreviví a mi primer cachorro

Soy Jeremie Sarfati. Hoy llevo más de 20 años ayudando a personas a disfrutar de su cachorro… pero hubo un momento en mi vida en que no tenía ni idea de cómo educar a Max, mi primer cachorro.

Era adorable… hasta que no lo era. Mordisqueaba todo y hacía sus necesidades donde quería. Había momentos buenos, sí, pero el día a día estaba lleno de caos.

Así que empecé a buscar soluciones: leí libros, probé métodos, cometí errores… algunos aciertos y poco a poco empezó a mejorar.

Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora… todo habría sido mucho más rápido y divertido.

Mi trabajo como adiestrador y etólogo

Hoy veo lo mismo constantemente: personas ilusionadas con la idea de tener un cachorro, que de repente ven cómo su sueño se convierte en pesadilla.

Mi trabajo es ayudarte a entender a tu cachorro y enseñarte exactamente qué hacer. No son solo clases: es lo que te permitirá disfrutar de esta etapa sin caos, con calma y confianza… y tener un cachorro obediente, educado y equilibrado.

Opiniones de quienes ya han confiado en nosotros​

EXCELENTE

A base de 560 reseñas

Cada día que pasa, tu cachorro aprende… bien o mal

Preguntas Frecuentes

Una semana después de llegar a casa ya podemos hacer una entrevista. Empezamos las clases cuando pueda salir a la calle.

 Nos desplazamos a tu domicilio. Pueden ser en casa, parque o calle, según lo que se necesite trabajar.

Siempre positivos, respetuosos y basados en la ciencia.

Cuanto antes, mejor. Así evitamos que aparezcan malos hábitos.

Comenzamos con una entrevista, definimos objetivos y trabajamos con sesiones prácticas y personalizadas.

Sí. Desde las primeras sesiones verás avances, y además tendrás pautas para aplicar en tu día a día.

 Jeremie Sarfati, adiestrador y etólogo con más de 20 años de experiencia.

Métodos respetuosos, efectivos y personalizados. Compromiso real con cada cliente.

¿Dónde prestamos nuestros servicios a domicilio?

Ofrecemos servicios a domicilio dentro de toda la provincia de Barcelona. 
Nos desplazamos a tu hogar para proporcionar entrenamientos personalizados para tu perro.

 

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¿En qué puedo ayudarte?

Criar un cachorro puede ser un desafío: mordisqueos constantes, destrozos en casa, llantos al quedarse solo o dificultades para hacer sus necesidades en el lugar adecuado. Sin embargo, con una educación adecuada desde una edad temprana, puedes prevenir estos problemas antes de que se conviertan en hábitos difíciles de corregir.

La obediencia, la socialización y el autocontrol son pilares fundamentales para que tu perro crezca equilibrado, seguro y feliz. Un cachorro que aprende a gestionar sus emociones e integrarse en su entorno será más obediente y disfrutará de una mejor relación con su familia. Además, educarlo desde el principio te ayudará a evitar errores comunes y a facilitar la convivencia.
Contar con la guía de un profesional te permitirá entender mejor a tu perro y enseñarle de manera efectiva. Con el apoyo adecuado, disfrutarás plenamente de tu compañero y lograrás tener un perro educado, obediente y equilibrado, haciendo tu día a día mucho más fácil y armonioso.