Todos los perros tienen carácter y personalidad propia. Los hay atrevidos, tímidos e incansables. Algunos se sienten cómodos en cualquier situación, y otros se ponen nerviosos con facilidad. Y los nervios y el estrés pueden provocar problemas de comportamiento e incluso afectar a su salud física. Saber calmar a un perro nervioso es ayudarlo a sentirse tranquilo es muy importante tanto para mejorar su calidad de vida como para reducir riesgos para su salud. Y, lamentablemente, no siempre es fácil.

Nuestro enfoque para calmar a un perro determinará su eficacia, ya que en muchos casos se trata de forma inadecuada la ansiedad canina.

El bienestar canino es la prioridad de Adiestrar Perros. Y por eso queremos hablar de perros nerviosos, y de cómo identificar la causa puede ayudar a relajar a un perro nervioso.

 

Identificar y calmar a un perro nervioso

Síntomas de nerviosismo

Cuando un perro está nervioso, lo muestra con gestos y actitudes bastante fáciles de reconocer. El problema aparece cuando el nerviosismo empieza a afectar a la salud del perro. La mayoría de los perros son muy resistentes, pero la exposición continua a factores de estrés tiene efectos adversos, tanto en el comportamiento como su salud física.

Un perro excitado nunca estará quieto. Correrá, saltará y moverá la cola violentamente. Cuando esto es temporal o por un estímulo obvio (por ejemplo, enseñarle la correa para un paseo), es normal y hasta saludable. Pero cuando este estado de excitación es prolongado, puede volverse problemático.

Pueden responder mal a estímulos, situaciones y entornos que no suponen ningún peligro objetivo. Es comprensible que un perro esté nervioso ante un tren, pero no debería estarlo cuando está en casa. El nerviosismo puede provocar una dependencia excesiva de los propietarios, temblores agresividad, y otros problemas de comportamiento..

Además, puede afectar a la salud física del perro. Cuando el nerviosismo se mantiene, puede alterar el apetito o provocar pérdidas de pelo. Por eso es tan importante identificar los síntomas de que un perro está muy nervioso y ayudarle a mejorar su felicidad y bienestar.

 

¿Cómo relajar a un perro nervioso?

La relajación es un estado de ánimo, y no puede entrenarse como la obediencia. El objetivo es ayudar al perro a sentirse tranquilo en una situación determinada. Más bien, se trata de considerar todo el contexto.

Esto es observar el comportamiento del perro, pero también la manera en que intervenimos en su vida. Tan importante es proporcionar un entorno adecuado, como comportarse correctamente ante el perro, asegurar que sus necesidades básicas están cubiertas y no generar estrés ni directa ni indirectamente.

 

Haz paseos largos y de calidad

Los perros suelen ponerse nerviosos por tener demasiada energía acumulada. Y lo más práctico para ayudarlo a quemarla es dar paseos más largos. Sin embargo, la duración no es el único factor que debemos tener en cuenta. También importa que satisfaga las necesidades del perro en cuanto a ejercicio, interacción social y apoyo durante el paseo.

También hay que dejar que el perro olfatee, explore y marque el territorio. Si tiras en exceso de la correa, o le impides tener comportamientos caninos básicos, el estrés y ansiedad pueden aumentar.

Durante el paseo, hay que tranquilizar al perro y permitirle que se mantenga activo. Pero evita sobreexcitarlo o crearle cualquier tipo de ansiedad. Si el perro responde bien, puedes hacer juegos siempre que no le provoque ansiedad.

Lo mejor es optar por ejercicios de obediencia, Agility o llevarlos a correr. Pero no olvides que debe hacer sus necesidades y socializar adecuadamente.

 

Vigila tu actitud

Tu estado emocional se refleja en tu perro. No es difícil frustrarse cuando no se tiene las herramientas necesarias, por lo que debes intentar mantener la calma en todo momento. Respira y utiliza una voz suave.

Evitar los castigos, especialmente durante el estado de excitación. En lugar de castigar, es mejor recompensar los comportamientos deseados con premios, y transmitirles seguridad y tranquilidad. Esto es importante tanto en casa como fuera de ella. Incluso las palabras de afecto y las posturas corporales positivas pueden bastar para tranquilizarlo.

Evita juegos muy activos en casa

Dentro de casa es mejor hacer juegos tranquilos para que el perro entienda que es un espacio tranquilo y relajado. Evita actividades que impliquen saltar y correr si no tienes jardín, y resérvalas para ir a lugares exteriores, nuevos o más amplios.

Así aprenderá que debe reducir su excitación y expresarse mejor de forma saludable.

También hay alternativas muy útiles, como los juguetes interactivos. Más que un lujo, son indispensables para que el perro sepa entretenerse solo. Los juegos de olfato son una excelente herramienta para tratar la ansiedad dentro de casa. Los juguetes dispensadores de premios, como el Kong, también lo logran. Funcionan para reducir el aburrimiento y cuando se trata la ansiedad por separación. Permite dejar al perro en casa y mantenerlo ocupado un buen rato. Pero ni los premios duran para siempre, ni resuelven problemas con un origen más profundo.

Enriquecer el entorno una parte importante del relajar a perros nerviosos. Observa si hay estímulos negativos en el hogar. Ruidos, objetos, otro perro en casa, un robot aspirador, etc.

Calmar a un perro nervioso

Acaricia al perro

Empieza por la cabeza y baja por su cuerpo. El contacto físico es esencial para los perros, porque son sociales, sensibles y afectuosos. Además de relajarlos, las caricias fortalecen el vínculo emocional, así que no lo dudes: si tu perro se porta bien, díselo con caricias.

Fortalecer el vínculo emocional es una forma de ayudar tanto al perro como al propietario, y ese vínculo es muy potente para calmar a un perro nervioso.

Contacta con un profesional

Si tus intentos de calmar a un perro nervioso no surten efecto, puede ser el momento de contactar con un profesional. Existen varias opciones y especialidades, y la mejor dependerá de las necesidades de cada perro.

 

Veterinario

dada la variedad de causas de que un perro esté nervioso o estresado, un veterinario puede orientarte desde un punto de vista médico. Podrá identificar si hay algún problema de salud tras su ansiedad, sugerir tratamientos, y asesorar sobre cuestiones de comportamiento. Y, en este sentido, tener un veterinario de confianza puede facilitar mucho las cosas. Porque conocerá a tu perro mejor, y porque si tu perro se siente tranquilo  y confía en él se dejará manejar mejor.

 

Adiestrador profesional

Educador canino o adiestrador de perros: su función principal es lograr una vida armoniosa entre el perro y su familia humana. Suelen centrarse en la obediencia. Si un perro no sigue las instrucciones cuando está nervioso, recurrir a un profesional es especialmente útil.

 

Etólogo canino

Un etólogo canino está especializado en el comportamiento desde la psicología. Es a ellos a quienes hay que dirigirse cuando un perro tiene un caso grave de ansiedad, cuando se requiere una intervención inmediata para modificar conductas.

Si quieres saber cómo te puede ayudar un etólogo, échale un vistazo a nuestro artículo sobre los desafíos actuales de la etología canina.

 

En conclusión

Estos consejos para ayudar a calmar a un perro nervioso son herramientas básicas, aunque apoyadas en una sólida base científica. Observa el contexto en que aparece la ansiedad, y evalúa su reacción. Al fin y al cabo, nadie conoce a tu perro mejor que tú.
Lo más importante es actuar con rapidez porque, como decíamos antes, los nervios y la ansiedad pueden trastornar la salud física de tu perro, e impactar en su bienestar general.

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