No todos los que tienen un perro tienen experiencia con perros. En Adiestrar Perros hemos visto casos en los que cosas tan cotidianas como sacar al perro se convierten en una carga.
Por eso queremos poner un poco de orden y tocar los aspectos que intervienen en que un paseo sea una buena experiencia para ambos. Los paseos son muy importantes en la vida urbana de los perros, aunque tengas un jardín. Los perros necesitan salir, explorar y socializar.
Y que sea agradable para ti lo hará mejor para ellos.

¿Cómo hacer que sacar al perro sea una experiencia agradable?

Cada perro es diferente, y factores como la edad o la raza influyen en los paseos. Pero también hay aspectos subjetivos que hacen a cada perro único. Por ejemplo, si acabas de adoptar un perro, experiencias anteriores como el maltrato o el abandono pueden explicar algunas conductas.
Pero en general, las claves para que sacar al perro sea una experiencia agradable para los dos son:

¿Qué interviene en un paseo agradable?

Correa

Ningún perro nace entrenado para saber caminar con una correa al cuello.
Es muy importante que el perro se familiarice con la correa, que le enseñes a pasear sin tirar de la correa y que utilices material de paseo adecuado: un arnés anti-tiro y una correa de mínimo 2 metros para que tu perro tenga la libertad suficiente.

¿Qué posición debe tomar el perro?

Ante todo, debes elegir de qué lado caminará tu perro: a tu derecha o a tu izquierda. Así te será más cómodo, ya que tu perro no te cortará el paso.
Lo realmente importante es que ande sin tirar de la correa, y que siga tus cambios de dirección. Pretender que camine siempre a tu lado es una orden demasiado estricta y le hace los paseos menos agradables.

Más que para limitar la libertad del perro, la correa sirve para comunicarle de forma clara lo que esperas de él, qué está permitido y qué no, y para evitar accidentes. Y que el perro lo entiende depende del feedback que le des. Aquí puedes encontrar más información sobre el feedback.

¿Quién dirige?

La idea de sacar al perro es pasear con él, y no hacerse pasear por él. Eso no significa dirigir todo el paseo. Por eso es importante enseñarle a caminar con la correa sin tirar, y que siga tus cambios de dirección. Aprenderá a seguirte y a entender tus gestos. Pero tú deberás dejarlo olisquear e ir a zonas que le gustan, como árboles o césped.
Aquí tienes dos artículos que te ayudarán a entender ¿por qué los perros tiran de la correa? y una guía rápida para enseñarle a no hacerlo.


Encuentros

Mientras tu perro se acostumbra a los paseos y a su rutina, tú tendrás que acostumbrarte a vigilar el entorno y anticipar su reacción. Un peatón, un corredor u otro perro pueden llamar su atención y es importante que no te coja distraído.

No tires de la correa de forma preventiva. Tu perro podría interpretarlo como una señal de alerta. Más bien, intenta distraer su atención. Recuerda que los perros tienden a contagiarse de los estados de ánimo y, si estás tenso, lo nota.
Si lo sientes tenso, llámalo por su nombre y prémialo, para que cambie de ideas.

La gestión emocional es muy importante, y tú tendrás que aprender a leer las señales de estrés de tu perro. Aquí tienes más información sobre el lenguaje corporal de los perros que te ayudarán a entenderlo.

Otros perros

Tu perro sentirá tu tensión y puede percibir a otro perro como amenaza. Si mantienes la calma, llamas a tu perro para conseguir su atención, y lo premias cuando la logras, cada vez te será más fácil cruzarte con otros perros.
Puedes probar alejarte del otro perro y llamar al tuyo desde una distancia mayor para que te haga caso. A medida que tu perro mejore su respuesta, podrás acercarte más a otros perros.

La sobreprotección tampoco funciona. Cogerlo en brazos, más bien, aumentará su excitación y su estrés.

Los perros no tienen ideas preconcebidas sobre la peligrosidad de unas razas u otras, que son cosa de humanos. Sentido común: a menos que tú sientas un peligro evidente, como un perro peligroso suelto o un propietario incapaz de controlarlo, no debería haber ningún riesgo.

En todo caso, puedes familiarizarte con las peleas entre perros con este artículo. Nunca está de más saber anticipar las situaciones de riesgo y saber cómo reaccionar.

Y bueno, lo obvio…

Tal vez este recordatorio sobra. Pero no olvides las bolsitas y, si estás en puntos concurridos de la ciudad, una botella de agua con vinagre para limpiar los orines. Las ordenanzas municipales son cada vez más estrictas, y una multa nunca es oportuna.

Resumiendo

  • La correa debe estar asociada a una experiencia positiva: salir a la calle. No la utilices dentro de casa, y jamás la uses para castigarlo.
  • Lee nuestra Guía rápida para enseñar a un perro a no tirar de la correa.
  • Observa sus reacciones ante estímulos diferentes. Conocerás a tu perro mucho mejor cuando identifiques las cosas que llaman su atención.
  • Atento al entorno. Anticípate a sus reacciones.
  • No tires de la correa como prevención, el perro sentirá tu tensión y puede percibir una amenaza que lo altere.

Controlados todos estos puntos, sacar al perro será una experiencia más grata para los dos. El perro podrá socializar y desenvolverse como un perro, y tú tendrás la seguridad de saber que tu perro está atento y sabe gestionarse.

Enviar Mensaje
1
Déjame un mensaje en Whatsapp