La rabia es un virus incurable que ataca el cerebro y la médula espinal. Todos los mamíferos, incluidos los perros y los humanos, pueden contraerla. Y aunque se puede prevenir e incluso tratar si se detecta a tiempo, una vez que aparecen los síntomas de la rabia, el virus es mortal.

Su vacuna es obligatoria en casi toda Europa, aunque con la relajación de los últimos años, ha aumentado la detección de casos hasta el punto de que España esté en riesgo algo de brote. En cualquier caso, no hay que alarmarse, ya que las normas de tenencia responsable (leyes y multas), la gestión de los perros callejeros (perreras y protectoras) y la reciente prohibición de la cría doméstica hacen muy improbable el contagio.

Aun así, es una enfermedad mortal que puede transmitirse a humanos, y siempre conviene conocerla para saber prevenirla y detectarla. Por eso, en este artículo, Adiestrar Perros te explica todo lo que debes saber de la rabia en perros.

 

¿Cómo se contrae la rabia?

 

La rabia se segrega a través de la saliva, y se transmite generalmente por la mordedura de un animal infectado. Pero también puede transmitirse a través de una herida abierta expuesta a la saliva de un animal infectado, normalmente al lamerse.

La enfermedad está, en general, bien contenida. En España está erradicada desde 1978, pero en África sigue siendo relativamente común. De hecho, hubo un sonado brote en Toledo, a partir de un caso importado de Marruecos en 2013, con parada en varias ciudades. Llegó a Euskadi, donde la vacunación no era obligatoria, y tres perros tuvieron que ser sacrificados por haber tenido contacto con el perro contagiado.

Además de su gravedad, el problema es que puede tardar hasta 1 año en manifestarse, y en ese año pueden pasar muchas cosas. Por eso, la prevención lo más importante. Aunque puede transmitirse entre animales domésticos, la rabia en los perros se suele dar con mayor frecuencia por la exposición a animales salvajes como murciélagos, mapaches y zorros, por tanto, en zonas rurales.

 

¿Cuáles son los síntomas de la rabia?

 

La rabia es la primera preocupación de la mayoría de las personas ante una mordida de perro. Y si no lo es, debería serlo. Porque, una vez curada la herida, el virus continúa avanzando a menos que se tome medidas inmediatamente.

El perro puede volverse rápidamente inquieto, irritable, e incluso agresivo. Sus estados de ánimo pueden cambiar rápidamente y pueden pasar a mostrarse extrañamente cariñosos. Del mismo modo, un perro feliz y normalmente excitado, puede mostrarse repentinamente apático y desinteresado.

Rabia en perros

Ben Fruen.
https://www.flickr.com/photos/squengesphotos/15601670526/

Los síntomas físicos de la rabia en los perros sí que son una alerta mucho más inmediata:

  • Fiebre
  • Dificultad para tragar
  • Salivación excesiva
  • Tambaleo
  • Convulsiones
  • Parálisis.

 

A medida que el virus avanza, el perro actuará como si estuviera sobreestimulado, y las luces, el movimiento, y el ruido lo alterarán. Así, el perro puede reaccionar mal ante ellos o buscar lugares oscuros y tranquilos para esconderse.

Uno de los síntomas más conocidos de la rabia en los perros es la aparición de espuma en la boca. Algunos perros pueden no mostrar espuma, sino simplemente una salivación excesiva o babeo abundante. La espuma es señal de que el virus ha avanzado. En las etapas finales de la enfermedad aparecen las convulsiones y la parálisis progresiva. Al ser una enfermedad nerviosa, en esta fase ya no hay control sobre los músculos, especialmente los de la cabeza y la garganta, lo que dificulta la deglución y, finalmente, la respiración.

Como decíamos, el virus puede permanecer en el cuerpo del perro durante semanas antes de que aparezcan los primeros síntomas. La mayoría de los casos en perros se desarrollan entre 21 y 80 días después de la exposición al virus, aunque la incubación es muy variable.

Cuando aparecen los síntomas, no puede tratarse. Y por eso es importante llamar al veterinario inmediatamente tras un ataque de perro no vacunado.

 

Diagnóstico y tratamiento de la rabia en perros

 

La rabia no se diagnostica fácilmente con un simple análisis de sangre. Para tener un diagnóstico 100% preciso, la prueba requiere una biopsia de tejido cerebral, por lo que no se sabe con certeza hasta que el animal haya muerto.

Pero una vez que aparecen los síntomas, no hay forma de tratarla. Y a la mínima sospecha de rabia es posible tener que sacrificarlo para evitar la propagación del virus.

Si tu perro está vacunado y lo muerde un animal salvaje, la inyección de un refuerzo de la vacuna suele ser suficiente.

 

¿Cómo se puede prevenir la rabia?

 

La mejor manera de prevenir la rabia es vacunar al perro a tiempo. De hecho, la vacuna contra la rabia es obligatoria en España, con la excepción de Catalunya, Euskadi y Galicia.

De hecho, la vacunación no solo protege a tu perro, sino a cualquiera a quien muerda en el improbable caso de que suceda. Porque puede pasar. Y si pasa, la primera pregunta que se hace es la de si el perro está al día con las vacunas. Si el perro está vacunado, puedes estar seguro de que no hay riesgo de contagio. Pero si no está al día, pueden ponerlo en cuarentena o incluso sacrificarlo.

También es importante prevenir la rabia evitando el contacto con animales salvajes. Si vives en zonas rurales o de montaña, pasee a tu perro con correa y está siempre atento a su entorno.  Los animales que andan sueltos tienen más probabilidades de entrar en contacto con animales salvajes y están más expuestos al virus.

 

 

¿Qué pasa si me encuentro con un animal rabioso?

 

Si ves un perro que actúa de forma extraña y tiene alguno de los síntomas físicos enumerados más arriba, llama a la policía local. Mantente alejado, avisa a cualquiera que se acerque, y nunca intentes capturarlo.

 

¿Y si mi perro ha estado en contacto con un animal potencialmente rabioso?

 

Contacta inmediatamente a tu veterinario de confianza para que examine la herida y le dé tratamiento. Seguramente te proponga ponerle un refuerzo de la vacuna antirrábica.

Seguir el protocolo es crucial para mantener el caso aislado, y en caso de sospecha es posible que intervenga el departamento de salud local. Solo así el animal en cuestión podrá ser localizado y retirado de la zona, y así evitar que ataque a otros animales.

Ten en cuenta que podrías contagiarte tú a través de la herida de tu perro.
No toques ni limpies la herida sin usar guantes desechables.

 

¿Qué hago si creo que me ha mordido un animal con rabia?

 

  • Llama inmediatamente a tu médico y lava bien la herida con agua y jabón.
  • Desinfecta la herida con yodo o agua oxigenada.
  • Si puedes, mantén al animal que te ha mordido controlado a una distancia segura.
  • Si no puedes, recuerda su aspecto y el lugar donde lo viste, para que lo puedan hacer las autoridades competentes.

 

En resumen

 

La rabia es una enfermedad contagiosa y letal que solo puede prevenirse mediante la vacunación y el aislamiento de los casos sospechosos. En casi toda Europa la vacunación es obligatoria, y la hemos mantenido a raya mucho tiempo. Las medidas epidemiológicas han tenido grandes resultados, pero en ausencia de grandes brotes, mucha gente tiene perros sin vacunar, o con la vacuna desactualizada.

Por también juega un rol muy importante que los perros tengan una buena educación en la obediencia, de cara reducir la probabilidad de que entre en contacto con perros desconocidos y/o potencialmente enfermos. Y en eso, sí que te podemos ayudar.

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