Las redes sociales han hecho que sea frecuente ver vídeos de perros con conductas extrañas. Algunas pueden parecer tiernas o graciosas, pero lo cierto es que no saber qué son las estereotipias tiene un serio impacto en el bienestar de los perros. A menudo, y normalmente por falta de información, la gente ignora las señales de que algo en la salud física y mental de su perro no va bien. Y es que, para tener un perro feliz, se debe satisfacer todas sus necesidades: desde las físicas y nutricionales, hasta las afectivas y sociales.

Por ello, desde Adiestrar Perros, queremos explicar qué son las estereotipias, cómo reconocerlas, y por qué hay que tomárselas en serio.

 

¿Qué son las estereotipias?

 

Primero: ¿qué es una estereotipia?

 

La definición más breve es la de un movimiento compulsivo y repetitivo, sin ninguna finalidad objetiva.
Las estereotipias suelen ser un síntoma de muchos problemas de comportamiento complejos. De hecho, las estereotipias esconden carencias graves, y pueden presentarse de muchas maneras. Las más frecuentes son:

Locomotoras

  • Dar vueltas en círculos
  • Saltar contra las paredes
  • Perseguirse la cola
  • Perseguir sombras o reflejos de luz

¿Qué son las estereotipias?

Orales

  • Lamerse o morderse las patas o la cola, llegando incluso a provocarse lesiones
  • Lamidos del aire
  • Lamerse la nariz continuamente
  • Masticar o lamer juguetes u objetos de forma compulsiva, que va más allá del juego.
  • Pica
  • Ingesta de alimentos superior a lo normal
  • Mayor ingesta de líquidos
  • Cazar moscas.

 

Que son las Estereotipias

 

¿Qué causa las estereotipias?

 

Lo cierto es que, aunque puedan parecer “cosas de perros”, son el reflejo de que a un perro le falta algo. De hecho, las estereotipias solo existen en entornos humanos como en circos, zoológicos y hogares. Y no se les da importancia hasta que se convierten en algo problemático que implique sangre o accidentes.

Y por ello se las puede confundir con los Zoomies o FRAPS que, aunque pueden compartir causa, pueden no tener el mismo alcance o los mismos efectos que las estereotipias.

Rebotar contra la pared es, por ejemplo, un comportamiento repetitivo que se asocia con un bienestar escaso y de estrés crónico. Otros comportamientos repetitivos que se observan habitualmente en los perros son pasearse, dar vueltas y girar, todos ellos considerados generalmente como comportamientos estereotipados.

En términos generales, podemos decir que las estereotipias son una forma compulsiva de canalizar un exceso de energía que genera estrés, frustración y ansiedad.

 

¿Cómo reconocer una estereotipia?

 

Los comportamientos estereotipados no son solo repetitivos. Además, no tienen sentido, y suelen aparecer por carencias o deficiencias en el entorno, lo que les produce frustración. Es decir, los perros con estereotipias están exhibiendo un comportamiento que no tiene función, y lo repiten porque su entorno es inadecuado para sus necesidades.

Que los cachorros se muerdan la cola es un comportamiento normal, y es parte del descubrimiento de su cuerpo. Concretamente, de su cola, que es muy importante para el lenguaje corporal y su vida social con otros perros.

 

 

Un estudio de referencia

 

El estudio de 2014 titulado Repetitive behaviour in kennelled domestic dog: Stereotypical or not?, publicado en la revista Physiology and Behavior, analiza si todos los comportamientos repetitivos observados en los perros enjaulados son realmente estereotipias.

La pregunta es importante, porque si todos los comportamientos repetitivos son estereotipias, el bienestar de los animales puede estar comprometido. Pero si, por el contrario, tienen otras razones, se podría refutar la conclusión.

La investigación se hizo con 30 pastores alemanes machos, todos ellos perros policía adiestrados en el mismo lugar, y que vivían en una misma una perrera con capacidad de hasta 40 perros. Estudiaron su comportamiento, así como sus niveles de cortisol (que indican estrés) antes y después de los exámenes veterinarios. El resultado fue que todos los perros, excepto dos, realizaban comportamientos repetitivos, pero que muy pocos mostraban estereotipias.

Se provocaba esos comportamientos con un perro y su adiestrador externos. Al preparar la comida, lo que apoyaba la idea de que las conductas repetitivas eran una respuesta a situaciones de alta excitación, más que al estrés.

Concretamente, el estudio concluía dos posibilidades. Una, que estos perros estuvieran sometidos a un estrés crónico y carecieran de la capacidad fisiológica para responder al estrés adicional de un examen. La otra, que estos perros tuvieran tal apego a las personas, incluidos los cuidadores y el veterinario, que reencontrarse con ellos después de una separación fuera una experiencia tan positiva que equilibraba el estrés de salir de la perrera para ser examinados.

 

¿Qué hacer ante una estereotipia?

 

  • Como decíamos, es muy importante distinguir una estereotipia de los zoomies, o de un comportamiento aislado. Pero si ves que se trata de algo compulsivo, repetitivo, y que no tiene un objetivo concreto, tendrás que tomar cartas en el asunto.
  • Ante todo, ve a tu veterinario de confianza. Es muy importante descartar causas médicas, como parásitos, hongos, problemas de visión o neurológicos.
  • Descartados los motivos médicos, habrá que enfocarse en las causas psicológicas. Y para ello, la ayuda de un etólogo canino puede facilitarte la corrección de conducta.
  • Haz paseos más largos y tranquilos. Deja que tu perro olfatee y socialice con otros perros y personas.
  • Haz rutinas de ejercicio, para que libere la energía acumulada.

 

Conclusión

 

La relación entre los comportamientos repetitivos de los perros y su bienestar sigue sin estar del todo clara. Pero este estudio sugiere que no hay un único factor que motive la expresión de esos comportamientos repetitivos, o que permita llamarlos estereotipias sin más.

La cantidad de perros que hay en la ciudad, y la gran tendencia a la adopción de perros de perreras o protectoras – debida en muchos casos al abandono, deja algunos aspectos de la psicología canina desatendidos. Y eso, sumado a un adiestramiento insuficiente, casero o poco profundo, puede dejar vacíos silenciosos en las necesidades psicológicas, sociales y afectivas de los perros.

Muchas estereotipias están relacionadas con el aburrimiento. Y en algunas razas de perros activos, como los perros de trabajo, se compensa ese aburrimiento dándoles actividades que no siempre son las que necesitan. Y en ese caso, se puede estar desviando el problema o incluso agravándolo. Porque darle más trabajo o más desafíos de los que puede gestionar, aumentará sus niveles de estrés y frustración.

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