Agresividad es una palabra engañosa. No porque no implique violencia hacia otro sujeto, sino porque viene definida por la mirada humana, que la carga de significados morales. Y los perros no tienen noción moral. No hacen las cosas según el bien y el mal, sino según sus consecuencias y cómo las aprenden.
El problema a la hora de explicar por qué muerden los perros empieza aquí. Pero la explicación es más larga, e intervienen muchos factores relacionados entre si.

¿Por qué los perros recurren a la agresividad?

  • Miedo,
  • Irritación,
  • Por la invasión de su distancia crítica,
  • Por posesión de recursos,
  • Para definir su estatus,
  • Mala gestión de la energía acumulada,
  • Si no hay opción de huida,
  • Ante emociones negativas, como estrés o ansiedad.
  • Por problemas en el desarrollo de socialización,
  • Cuando se sobrepasa sus límites,
  • Cuando hay una frustración de una expectativa

 

La combinación de varios factores de riesgo pueden hacer que un perro muerda con más facilidad.

Pero es que los perros son perros, no humanos. Lo normal y lo natural es que muerdan. Están genéticamente programados para hacerlo en caso de percibir una amenaza.

La agresividad es uno de los mecanismos a través del que los perros resuelven problemas o se defienden ante amenazas. Y sin embargo, un mordisco tiene menos importancia en la relación entre perros que la que le damos en la relación entre perros y humanos.

Domesticación

El perro es un animal domesticado hace miles de años. Sin embargo eso no hace que nazcan adaptados al entorno humano, tan variable en el mundo. Especialmente porque los cambios de los dos últimos siglos han sido más intensos y rápidos.

Domesticar a los perros ha traído un aumento de su socialización y de su necesidad de socializar para que se integren lo mejor posible a la vida en entorno humano.

Entonces, ¿por qué muerden los perros?

Como animales sociales y depredadores, los perros muerden. Lo que no es natural es que no lo hagan. Su genética depredadora los hace animales mordedores, aunque los humanos hemos aprendido a considerarlo una traición o un defecto incompatible. Procuramos educarlos para que no muerdan, pero a menudo lo hacemos ignorando el problema original.

Por qué muerden los perros tiene una explicación puramente social.

Morder o huir: la zona crítica

Todos los animales cuentan con un mecanismo innato e inconsciente de supervivencia. Los humanos lo asociamos con la adrenalina, una de las hormonas presentes en él.

Ese mecanismo dibuja el espacio entre el miedo ( huir / ceder), y la agresividad ( atacar / defender).

Y uno de los objetivos de la agresividad es “que el otro se aleje”

Los perros no nacen sabiendo que el comportamiento de los humanos es amistoso. Los humanos debemos entender que no podemos decidir qué les asusta o qué hace que se sientan amenazados. Lo que sí podemos hacer familiarizarlos con las personas, objetos y situaciones habituales en su entorno para ampliar ese espacio entre el miedo y la agresividad, y convertir sus experiencias neutras en positivas. Y podemos, sobre todo, reconocer y premiar las buenas conductas para reforzar sus asociaciones.
Llamamos “socialización” a la adaptación a distintos elementos del entorno a través de una exposición guiada.

Socialización

Por qué muerden los perros

Photo by Daniel Lincoln on Unsplash

Todas las especies animales tienen un período de exploración durante el que muestran menos miedo a lo nuevo. Después, los límites se vuelven más rígidos, y aumenta la distancia social hacia las realidades desconocidas.

El período de socialización de los perros suele abarcar sus primeros 4 meses de vida, aunque cada perro es diferente. Eso no significa que pasado ese período la habituación sea imposible, aunque puede requerir la intervención de un educador canino que identifique sus capacidades limitaciones y lo ayude a ser mas sociable.

Cuanto antes empiece la socialización de tu perro, menos probable es que desarrolle respuestas agresivas. La familiarización con entornos, personas, otros perros o situaciones, facilita que las asocie con experiencias positivas. Con el refuerzo adecuado esas conductas se consolidan, aunque es importante mantener y entrenar lo aprendido. En otras palabras, a mayor exposición, mejores serán sus habilidades sociales. Y a mayor aislamiento, más lagunas quedarán en el universo social de tu perro.

Cuestión de confianza

Las manifestaciones agresivas de los perros a menudo derivan de una socialización insuficiente en su etapa más receptiva. Es decir, la pregunta de por qué muerden los perros encuentra su respuesta en el desconocimiento de unas circunstancias determinadas.

La adaptación es un proceso progresivo, y cuanto más tarda en comenzar más difícil se vuelve. Una socialización insuficiente puede tener efectos muy negativos sobre distintos aspectos de la vida del perro.

Por ejemplo, un perro que ha socializado poco tendrá menos habilidades sociales, lo que dificultará su interacción con otros perros, con humanos y con el entorno en general. Ignorará también la fuerza de sus movimientos o de su mordida, y eso puede ser causa de peleas con heridas graves hacia otros perros y humanos, de accidentes en el juego o de una mayor frustración.

Un perro que aprende a enfrentarse a situaciones novedosas desde cachorro desarrolla una estabilidad emocional que marcará su temperamento en la adultez. Como sucede en los humanos, la superación del miedo aumenta la confianza y la seguridad en las interacciones.

En resumen

  • Haz que tu perro socialice. Cuanto antes mejor, y sin miedo de que explore e interactúe con otras personas y otros perros. Por supuesto, siempre bajo supervisión.
  • Observa en qué situaciones se pone nervioso y ayúdalo a comportarse de manera correcta.
  • Respétalo si no quiere jugar. Cada perro tiene su ritmo, y la peor forma de vencer un miedo es a través de la obligación. Lo importante es que se sienta cómodo y en confianza. El miedo y los nervios pueden alterar a los demás.
  • Haz que las personas con las que quieres familiarizar a tu perro participen en los juegos con él ( si quieren, y si tu perro quiere).

Con estos datos ya sabes un poco más de por qué muerden los perros. Ahora, la socialización de los perros es una tarea activa, y no debes dejar que simplemente “suceda”. Así evitarás que discrimine a la gente por edad, sexo, complexión o forma de andar.

Los programas que utilizamos en Adiestrar Perros están diseñados para que los perros aprendan jugando y se acostumbren a convivir con distintas personas y otros perros. Y es que la importancia del juego es enorme en el desarrollo social y emocional de los animales. Es preferible que empiece cuando son cachorros, aunque si tu perro ya es adulto, será necesario utilizar otros protocolos para recordarle entornos y situaciones que por desuso ha olvidado.

Post data.

Ten en cuenta que un comportamiento agresivo no es lo mismo que un mordisco, y que el dolor de un mordisco puede ser un accidente en el que no intervinieron ni el miedo ni la agresividad. Los perros muerden con una fuerza que varía si están jugando, tirando o cogiendo comida.

Controlar la fuerza de la mordida es algo que aprenden cuando son cachorros. Una boca blanda es la que saben controlar con mordiscos de distinta intensidad.
Ablandar la boca de un perro adulto es posible haciendo los trabajos apropiados. La mejor forma de hacerlo es darle comida directamente con los dedos, retirarla si sientes la presión de sus dientes, y premiarlo solamente cuando veas que cuida la fuerza de su mordida.

Enviar Mensaje
1
Déjame un mensaje en Whatsapp