Bulldog inglés

Con su característica cara, sus amplios hombros y su andar ondulado, el Bulldog inglés es una de las razas más reconocibles del mundo. Aunque a menudo se le conoce simplemente como Bulldog, se suele hacer la distinción de “Bulldog inglés” para diferenciarlo del Bulldog francés y de los antiguos.

Pese a su ceño fruncido y apariencia gruñona, los Bulldogs son dulces, amigables y cariñosos. Familiares como pocos, se llevan muy bien tanto con niños como con adultos. Conviven tranquilamente con otros animales, aunque pueden chocar con otros del mismo sexo si no se los presenta adecuadamente. Por su construcción facial, los Bulldogs resoplan, gruñen, roncan y babean. Y además, tienden a acumular gases como resultado de tragar aire mientras respiran.

Todo eso es solo parte de su encanto.

Son perros aptos para casas grandes y apartamentos y, en realidad, su mayor preocupación es estar en casa con su familia. Son dignos pero graciosos, valientes pero tranquilos, y tenaces, pero dulces y cariñosos.

El Bulldog inglés pertenece al Grupo II – Perros tipo pinscher y schnauzer – Molosoides – Perros tipo montaña y boyeros suizos

 

Características físicas:

 

Características Descripción
Cuerpo Cuadrado, robusto y de patas cortas
Cabeza Grande, ancha y cuadrada
Pelo Liso, corto, de textura fina, suave y brillante, de color rojizo, blanco, leonado o beige, o cualquier combinación de estos colores
Altura 31 – 40 cm
Peso 18 – 25 kg
Esperanza de vida 8 – 10 años

Características psíquicas:

 

Características Descripción
Afección Media (Mejorable con una correcta socialización)
Amigabilidad Media (Mejorable con una correcta socialización)
Amigo de los niños Alta (Con una correcta socialización)
Amigo de otros animales Media (Mejorable con una correcta socialización)
Necesidad de ejercicio Baja
Jovialidad Baja
Nivel de energía Baja
Adiestrabilidad Baja
Inteligencia Medio
Tendencia a ladrar Baja
Pérdida de pelo Medio

Historia del Bulldog Inglés

 

La primera clasificación del Bulldog data del año 1630. De hecho, en la Inglaterra del siglo XIII, el Bulldog era utilizado como perro protector de rebaños, de caza, y para la pelea con toros y animales más grandes, en lo que era un entretenimiento muy popular. En aquel entonces, tenían un aspecto y un comportamiento muy diferentes a los actuales. Eran muy feroces y en ningún caso podían ser una mascota. Al descender de los mastines utilizados por griegos y romanos, su desarrollo se había hecho seleccionando a los individuos más feroces y agresivos.

Las peleas con toros fueron prohibidas en 1835, y los Bulldogs se quedaron sin trabajo. Pero algunos entusiastas buscaron salvar la raza, y se inició una cuidadosa selección para suavizar su carácter y convertirlo en el compañero torpe, lento y amoroso que conocemos hoy.

 

bulldog inglés descansado

 

Cuidado

 

Aunque se los tilde de perezosos, y es verdad que son una de las razas menos activas que hay, los Bulldogs disfrutan mucho con actividades vigorosas más allá del sofá. No solo les gustan las caminatas largas, sino que muchos necesitan hacer ejercicio más activo, como el lanzamiento de palos o pelotas sin correa. Algunos incluso han logrado la excelencia en competiciones caninas de Agility y obediencia.

Los Bulldog pueden no ser la raza más fácil de adiestrar. Son tozudos y obstinados, pero basta con ver una foto con un Bulldog surfeando para afirmar que son capaces de aprender cualquier cosa. Solo hay que encontrar la motivación apropiada. El refuerzo positivo funciona muy bien, pero es importante dosificarlo correctamente y hacer las sesiones de adiestramiento cortas, para mantener su atención y acostumbrarlo a esperar premios para obedecer.

El Bulldog inglés necesita un cuidado y una higiene relativamente sencillos. Su pelo corto es muy fácil de mantener. Un breve cepillado un par de veces por semana eliminará el pelo muerto y lo dejará brillante y lustroso. Eso sí, sus arrugas necesitan un cuidado especial para mantenerse secas y evitar la aparición de hongos o heridas.

Como los perros braquicéfalos, los Bulldogs no toleran muy bien el calor. Deberás prever un espacio fresco y ventilado y evitar hacer deporte en los días calurosos.

 

Problemas de salud y enfermedades

 

Displasia de cadera: Enfermedad ósea, hereditaria y degenerativa que aparece durante el desarrollo de la pelvis, y que hace que la cabeza del fémur no encaje correctamente en la cadera.

Luxación patelar: dislocación de la rótula.

Síndrome braquicefálico: anormalidad respiratoria hereditaria, causada por una obstrucción del flujo de aire en perros braquicéfalos.

Problemas oculares como el entropión, ectropión.

Enviar Mensaje
1
Déjame un mensaje en Whatsapp